Lanzar bien no es improvisar el día uno.
Lanzas un servicio, un producto o un proyecto nuevo. Y lo lanzas así, sin más. Y no pasa nada, porque no había plan. Un plan de lanzamiento no es un documento: es saber qué preparar, en qué orden y cómo medir si funciona.
El problema de lanzar sin plan.
Tienes algo nuevo que ofrecer. Lo anuncias en Instagram un martes. Y no pasa nada. Porque no había plan: ni audiencia preparada, ni contenido, ni seguimiento, ni forma de medir si funcionó.
El problema no es que tu producto sea malo. Es que el lanzamiento no fue un lanzamiento: fue un post en redes. Y un post no lanza nada.
Un plan de lanzamiento no garantiza el éxito. Pero asegura que hagas lo que tiene sentido, en el orden correcto, y que sepas si funcionó.
Esto te interesa si…
Vas a lanzar algo nuevo y no sabes por dónde.
Has lanzado cosas antes y no ha pasado nada.
Necesitas un plan, no improvisar el día uno.
Quieres medir si el lanzamiento funciona.
Qué entregamos.
Un plan de lanzamiento: qué preparar, en qué orden y cómo medirlo.
Preparación
Qué necesita estar listo antes del lanzamiento.
Audiencia
A quién avisar y cómo antes de lanzar.
Contenido
Qué publicar y cuándo durante el lanzamiento.
Canales
Dónde comunicar el lanzamiento.
Seguimiento
Qué hacer después del día uno.
Medición
Cómo saber si el lanzamiento funcionó.
Un ejemplo.
Un negocio que lanzaba un nuevo servicio con un post en Instagram. Con un plan de tres semanas —preparar a la audiencia, lanzar con contenido en varios canales y hacer seguimiento durante dos semanas— el servicio vendió lo que antes vendía en seis meses.
Cómo trabajamos.
Tu lanzamiento
Entendemos qué lanzas y a quién.
Preparación
Definimos qué necesita estar listo.
Plan
Construimos el plan paso a paso.
Lanzamiento
Te acompañamos durante el lanzamiento.
Qué no resuelve esto.
No es una garantía de que el lanzamiento sea un éxito.
No sustituye un producto que no interesa a nadie.
No es publicidad: es un plan para que lo que lances llegue bien.
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Preguntas frecuentes
Depende del tamaño del lanzamiento. Un servicio nuevo puede necesitarse un mes; un producto, tres. Lo importante es empezar antes de lanzar, no después.
El plan incluye medición. Si no funciona, sabrás por qué y qué ajustar. Sin plan, no sabrás ni si funcionó ni por qué no. Lo que no se mide, no se mejora.